1. Estrategia de contenido
El desarrollo de una estrategia te ayudará a tener mejor entendimiento de dónde se encuentra tu empresa en la actualidad y qué necesitas para llegar a tu meta.
A través de la estrategia de contenido, crearemos tu buyer persona y auditaremos el contenido que ya tiene el cliente, por si necesitamos una reedición.
Una vez tenemos la idea de lo que queremos publicar, llevaremos a cabo la creación de un calendario editorial .
Los contenidos de tu sitio web, redes sociales y blogs deben ser relevantes, oportunos y adherirse a las necesidades del cliente.
2. Optimización SEO
La creación de contenido es solo la mitad de la batalla. El contenido necesita ser visible y debe estar optimizado para reflejar un impacto en los resultados.
Gracias a la optimización de contenido, lograrás una mayor visibilidad. Para ello, realizaremos una investigación de palabras clave e incluiremos textos ancla para poner en práctica los principios de SEO y entender el comportamiento del usuario.
Es importarte aclarar que la optimización SEO no es una tarea más que una vez hecha, se quita de la lista, sino que, es un proceso continuo que debe ser parte de toda estrategia digital, porque aunque debe invertirse en Google Ads, buscadores o anuncios, el 51% de todo el tráfico proviene de la búsqueda orgánica.
3. E-mail Marketing
Una buena estrategia crea mensajes oportunos y atractivos, que responden a intereses específicos de la etapa en la que se encuentran los clientes.
El e-mail marketing permite automatizar el envío de correos, da pautas para crear diseños atractivos y mensajes que despierten interés, aumenta la tasa de clics, con el fin de ganar las conversiones que necesitas.
4. Anuncios y promoción de contenido
Es importante ofrecer un servicio que ayude a los clientes a ampliar horizontes.
Existen infinitas plataformas para crear anuncios relevantes: redes sociales, buscadores y sitios webs. Identificar cuáles generan el mayor retorno de la inversión te ahorrará tiempo y presupuesto.
Comenzaremos con un análisis de los canales de distribución actuales del cliente, incluyendo, además, un estudio de cómo tu competencia promueve su contenido.
5. Redes Sociales
Se estima que, durante el 2022 ha habido alrededor de 3.000 millones de personas usando las redes sociales, gracias a los Smartphones y a Internet.
Por ello, su gestión es tarea obligatoria para todas las empresas, precisando una gestión inteligente. Aunque la oferta de plataformas es amplia, no significa que tu empresa deba tener presencia en todas, porque las audiencias se dividen y eligen la que mejor va con sus comportamientos, tipo de contenido, formatos de publicación, entre otros. Por lo tanto, deberemos analizar cuál le viene bien a tus clientes para crear una comunicación eficiente.
6. Desarrollo web
El desarrollo web involucra diferentes elementos, pero todos luchan por el mismo objetivo: que un sitio sea fácil de navegar e invite a sus visitantes a regresar cada vez que o necesiten. Por eso, el Marketing Digital también se concentra en crear sitios que otorguen una buena experiencia al usuario (UX) desde el momento en que lo carga en el dispositivo hasta que realiza alguna acción, ya sea consultar un canal de contacto o realizar una compra.
7. Análisis de métricas
«No puedes dirigir lo que no puedes medir.»
8. Diseño gráfico
Plasmar ideas, mensajes y emociones a través de la imagen para crear una amistad con el cliente.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras y, en el caso de Marketing, se apoya en el diseño gráfico.
El diseño gráfico es una disciplina que se encarga de combinar texto e imágenes con el fin de transmitir un mensaje visual.
En la actualidad, es importante cuidar la estética de la comunicación. Se ha demostrado que si los usuarios reciben alguna información a través de un contenido visual, retienen aproximadamente un 65% de esta información pasados tres días. Por el contrario, si el contenido no es visual, el consumidor apenas recuerda un 10%.